viernes, 8 de abril de 2011

Ningún alimento es bueno o malo y ninguno es el rey de los alimentos

Uno no se cansa de repetirlo, pero aún así mucha gente insiste en basar su dieta en alimentos determinados. Y no repara que eso es apostar todo a unos pocos alimentos, cuando la variedad es inmensa y las necesidades del cuerpo humano requieren de una gran variedad.

Continuamente se realizan estudios, algunos mejoran la información anterior, otros validan teorías opuestas. Muy pocas cosas tienen consenso universal inmmutable, y en ciencia es normal rectificar.

Por eso lo más importante no es comer mucho de un grupo de alimentos de los que se hace publicidad.
Lo más importante es comer -yo diría poco- de muchos alimentos de muchos grupos.

Cuando los huevos estaban mal vistos, nadie podía comer huevos. Mucha gente sufrió la pena de no poder aportar este alimento en su dieta, con un valor nutritivo proteico importantísimo.

La moda del aceite de oliva en el desayuno, ha hecho que mucha gente se permite un lujo que en su peso no se pueden permitir. Aliñar una tostada con aceite de oliva implica el gasto del aceite de todo el día de una mujer no activa físicamente.

Otros optan por los probióticos -bacterias vivas-, sean en yogur o en comprimidos. Hay estudios que demuestran la peligrosidad de los probióticos en casos de pancreatitis aguda. En personas inmunodeprimidas los lactobacillos pueden incluso producir una reacción inmune o lactobacillus septicemia. En el caso concreto de probióticos deberían ingerirse de forma regular para mantener dicha flora, pero no existen estudios de su uso a largo plazo.

Otra gente apuesta todo a la soja, y bebe "yogures"de soja -que no los son, son postres lácteos justamente porque no tienen fermentos vivos-, "leche" de soja -que no lo es porque la leche proviene de mamíferos, brotes y semillas de soja, etc. Si sus propiedades son ciertas, sus beneficios se aplicarían más a las mujeres y la regulación hormonal. Sin embargo, no debemos olvidar que la soja es uno de los vegetales genéticamente modificados permitidos por la UE. Eso quiere decir que no es tan "ecológico" como muchos creen, y sobre todo que no sabemos lo que ocurrirá con esas plantas ni lo que ocurrirá en nuestro cuerpo ni por un consumo prolongado.

Fundamentar nuestra alimentación en pocos alimentos es en general perjudicial.
La diversidad dietética es fundamental y deben seguirse las normas dietéticas establecidas por las autoridades competentes y los planes dietéticos de cada país, no debemos tomar como máximas las noticias de que se hacen eco los medios publicitarios, ni de estudios que en definitiva no son concluyentes.