viernes, 13 de diciembre de 2013

Aspartamo: seguridad y actualidad

Yago Pérez, Dietista - Nutricionista

Aspartamo: ¿seguro o no?

Acaba de publicarse el nuevo informe de seguridad sobre el Aspartamo.
Hace tiempo que no escribo sin opinar claramente, y hoy... tengo ganas.

Breve historia del aspartamo

El asparatamo es un endulzante no calórico sintetizado y puesto a la venta por primera vez en 1965.
Después llegó Monsanto. En 1985 la empresa compró el aspartamo.
Y con ella -supongo- el inicio de todas las críticas al aspartamo.

Monsanto es conocida por la puesta en el mercado de organismo genéticamente modificados (GMO). Es conocido principalmente por el maíz y algodón, pero contínuamente introduce nuevas modificaciones en sus productos o saca nuevas cosechas.

Monsanto además ha diseñado un herbicida total para uso junto a su maíz transgénico. De esa forma herbicida y maíz transgénico maximizan la cosecha.

Y por supuesto, existen no pocas teorías que lo ligan a la investigación de armas químicas. Algunos incluso apuntan que Monsanto es la raíz de la creación y uso de gases como el gas sarín o el gas nervioso. Pero esto no es un hecho probado.

Al grano.
Por alguna razón desconocida o que al menos yo desconozco, el aspartamo ha sido demonizado hasta la saciedad. Intuyo que llevar el nombre de Monsanto en un producto alimentario no le ha ayudado.

Evidencia actual sobre el aspartamo

Antes de hablar, es importante saber qué dice la ciencia:
La ciencia reafirma su posición anterior y a día de hoy asegura que dosis de hasta 40 mg diarios por kilo de peso corporal, son seguros.
Y por supuesto es imprescindible poder y saber traducir esa cantidad a cuánto y qué tipo de alimento puedo consumir sin sobrepasar esa ingesta diaria admisible (IDA).

Sin saber ambas cosas, es imposible avanzar.

Una vez sabido esto, como en cualquier otra sustancia, existe un límite máximo para la salud, en este caso 40 mg diarios por kilo de peso para esa persona.

Esto dice a la vez dos cosas:
  1. Es seguro. 
  2. Ojo con lo que comes. 

Aplicación práctica

Los edulcorantes artificiales comerciales a base de aspartamo contienen 1g de aspartamo, 1000mg.

Para una mujer o una persona de 60 kilos, a 40mg máximo diario permitido, podría consumir 2400 mg diarios, es decir, 2,4 g.
Una mujer de 60 kilos aficionada a los endulzantes acalóricos y consumidora de té y/o café, podría superar su dosis permitida fácilmente.
2,4 suponen por ejemplo 2 sobrecitos de edulcorante y nada más en todo el día que contenga aspartamo.

Pienso que

La mayoría de personas ha asumido que puesto que el azúcar es malo y el edulcorante acalórico no tiene calorías, puede tomar el número de veces y tipos que quiera junto a los alimentos que los contienen. Y esto no es cierto ni de lejos.

Y ahí es -para mí- donde radica el problema y parte de la doble moral; la gente que usa aspartamo en realidad tiene un problema de alimentación de base y tiene que sustituir todo el azúcar que tomaría con edulcorantes artificiales.

El aspartamo es un endulzante acalórico, y por ello se utiliza para reducir el valor energético de alimentos dulces de todo tipo: bebidas refrescantes, chicles, bollería... Y por sí mismo para endulzar café, té o repostería.
Las personas que están en riesgo de consumir más aspartamo de lo recomendado, son aquellas que abusan -innecesariamente- de productos bajos en calorías, cuando lo que deberían hacer es reestructurar su alimentación y llevar una dieta más sana, a ser posible acompañada de ejercicio regular de algún tipo.
Quienes saben comer y hacer la compra no necesitan recurrir a productos light.
Quizá ni siquiera pueda comprar productos light por su valor nutricional o por el resto de su composición.

Y es que curiosamente los alimentos que contienen aspartamo no son precisamente sanos, ni se encuentran en las recomendaciones diarias de alimentos de ningún país.

Por ley, el aspartamo debe declararse en el etiquetado, por lo que sólo hay que perder un rato y leer el etiquetado o información nutricional para saber cuánto aspartamo contiene un producto y si lo podríamos consumir para nuestro peso.

¿Y la stevia? Ah, es "natural"...

Tampoco deja de fascinarme esta paranoia colectiva anti aspartamo, mientras la stevia pasa desapercibida. Al igual que Monsanto no es un nombre que intuya pueda ayuda a un producto alimentario, intuyo que ser "natural" esta vez sí le ha ayudado a la stevia.

Sin embargo para la Stevia la ingesta diaria admisible es ni más ni menos que 10 veces menor que el aspartamo: la stevia sólo puede consumirse hasta 4 mg por kilo de peso y día.

Una persona o mujer de 60 kg sólo puede consumir con seguridad 240 mg diarios de stevia, ¡¡menos de un cuarto de gramo!!

El propio informe de la EFSA sobre la stevia reconoce que la población puede superar fácilmente esta ingesta segura de stevia.

¿Y quién se queja de la stevia? Nadie. A nadie le importa. ¿Por qué? Porque es "natural"...supongo.

En alguna ocasión he bromeado en la consulta con algún/a yijaidista de lo natural, proponiéndole que deje que su hijo fume marihuana, que es natural, o que coma setas alucinógenas o mandrágora o mastiquen coca, o etc
Tras la cara -indescriptible- se rompe el esquema natural = siempre bueno.


Conclusiones

No debe preocuparte tanto el aspartamo y la seguridad de los endulzantes acalóricos como el hecho de que utilizarlos implica que tu alimentación es incorrecta.

No puedes sustituir alimentos dulces por alimentos con edulcorantes acalóricos "y ya está".
Debes reestructurar tu alimentación para no consumir ni alimentos dulces, ni sus sustitutos con edulcorantes acalóricos.
Consumir 2-3 veces al día edulcorantes acalóricos, todos los días, no es adecuado. Sean seguros o no.

A mi no me preocupa en absoluto el aspartamo. No consumo nada light, nada con burbujas light, ni bebo café, té o infusiones de hierbas con edulcorante artificial para paliar el hambre. Y cuando lo hago es tan ocasional que es irrelevante. Como lo es en cualquier una alimentación adecuada.

Si comes bien, no perfecto, decentemente, no necesitas recurrir a productos que en realidad, tú y yo sabemos que no son adecuados.
Como siempre, el consumo ocasional, que todos sabemos y que nunca respetamos, es la respuesta al aspartamo.
Si no te gusta...échale azúcar...o mejor miel fresca. De pueblo gracias, no manoseada-comercializada.
Lo vale :)


Más información:
Revisión completa de la seguridad del Aspartamo.
Stevia. El nuevo edulcorante sin calorías.
Monsanto y la globalización de la alimentación.